lunes, 5 de abril de 2010

Queen reMix Tarabuka

Hola Amigos, en un tiempo de ocio me dí a la tarea de explorar un poco por la red encontré esto que se me hizo interesante y crear un post de este video.

Queen reMix Tarabuka. Y acompañamos esta nota con este diseño que esperamos les agrade...




Definición de Tarabuka:

La copa del tambor (también cáliz tambor) es una mano con forma de copa tambor utilizado sobre todo en la música originaria de los países cercanos al Oriente Medio. Es conocido como el doumbek en árabe y la toumberleki en griego. Su fina piel de tambor, responsable y ayudar a la resonancia que producen un sonido distintivo crujiente. Aunque no se sabe exactamente cuándo estos tambores se hicieron en primer lugar, que son conocidos por ser de origen antiguo.


Tradicionalmente, los tambores de copa puede ser de barro, metal o madera. tambores modernos copa a veces también se hacen de materiales sintéticos, incluyendo fibra de vidrio. tambores de metal moderno se hacen comúnmente de aluminio (ya sea emitidos, hilado, o formado de una hoja) o de cobre. Algunos bidones de aluminio puede tener una incrustación de madre-de-perla, que es puramente decorativo. Tradicional tambor cabezas fueron pieles de animales, comúnmente de cabra. tambores modernos suelen utilizar materiales sintéticos de los tambores de cabeza, incluyendo mylar y fibra de vidrio.

sábado, 3 de abril de 2010


Dejo un diseño dedicado  a las actitudes y ocurrencias de Freddie Mercury, espero les guste este diseño.

martes, 30 de marzo de 2010

El otro lado de la música,





El cantante de Queen, Freddie Mercury se refirió a sí mismo como “gay” en una entrevista de 1974 con la revista New Musical Express. También dijo ser “bisexual” en una ocasión. Por otra parte, él usualmente se distanciaba de Jim Hutton (su amante) durante los eventos públicos en la década de 1980.



El otro lado de la música

Cantantes que han reconocido ser gays

29 de Marzo de 2010
Con orgullo
Sin temor a confesar sus preferencias, nombres como los de Freddy Mercury, George Michael y Elton John, Lady GaGa y ahora Ricky Martin han hecho público que son homosexuales o bisexuales, contribuyendo a eliminar los tabúes que existen contra la homosexualidad e incluso algunos se han convertido en íconos gay.
Ricky aceptó que es homosexual
Uno de los primeros personajes público que salió del clóset fue el cantante de la banda británica Queen, Freddie Mercury, quien con todo y pantalones ajustados y accesorios de mujer fue uno de los símbolos más representativos de la música del siglo pasado. Durante muchos años mantuvo oculta su orientación sexual. Sin embargo, cuando por fin decidió dejar de callar comenzó a referirse indistintamente asimismo como gay o bisexual.
Luego de ser arrestado sosteniendo relaciones sexuales con un policía incubierto en un urinario público en un parque de Beverly Hills, las dudas sobre la sexualidad del cantante británico de música pop George Michael quedaron aclaradas y no tuvo problemas en confesar que tenía relación con un hombre.
Otra leyenda británica que rompió el silencio fue Elton John, quien en 1976 cuando gozaba de una fama y popularidad en ascenso destapó que era gay. Actualmente el compositor, conocido por su estilo extravagante, es uno de los músicos más exitosos de todos los tiempos y se encuentra felizmente casado con el productor canadiense David Furnish.
Mientras que el líder y vocalista del grupo de rock americano R.E.M. se definió en 2001 como "un artista gay", pese a ello, dijo que no quería ser identificado como gay, heterosexual o bisexual. Fue hasta 2008 cuando en entrevista con una publicación estadounidense reveló su orientación sexual con el fin de "ayudar a cualquier joven ahí fuera".


Fuente:
 
Univision.com

domingo, 28 de marzo de 2010

Freddie Mercury 3er. Lugar entre los líderes... datos de la Revista Q

Liam Gallagher, polémico cantante de la banda Oasis, encabeza la lista. Le siguen Bono, de U2, y
Freddy Mercury, de Queen.


Los resultados de de una encuesta realizada por una revista británica:



Encuesta realizada por la revista Q, el integrante de Oasis está por encima de Bono, Freddy Mercury, Paul McCartney o John Lennon.


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Liam Gallagher, del grupo Oasis, fue elegido como el mejor líder musical de todos los tiempos, por delante de Bono, Freddy Mercury, Paul McCartney o John Lennon, en una votación realizada entre los lectores de la revista británica "Q".

Liam ocupa el primer puesto de una lista de veinte músicos que sacará "Q" en su edición de mayo, que estará a la venta el día 27.
En declaraciones a la publicación, Liam Gallagher dijo estar a la altura de Elvis Presley, el rey del rock'roll. "Estamos Elvis y yo. No podría decir quién de los dos es el mejor".
El pasado mes de agosto, su hermano Noel decidió abandonar Oasis, una de las bandas más populares de los últimos años, debido a su mala relación con Liam, y empezará a presentarse como solista.
Entre las figuras incluidas en la lista de "Q" están Bono (2), Freddie Mercury (3), Damon Albarn (4) y Chris Martin (5), así como Paul McCartney (9), John Lennon (10) y Robbie Williams (11).
Los hermanos Gallagher fueron siempre centro de atención de los tabloides británicos por su forma de vida tan extravagante y sus aireadas disputas personales.

Oasis, conocida originalmente como "The Rain", la formaron en 1991 Liam Gallagher (vocalista), Paul Arthurs (guitarra), Paul McGuigan (guitarra) y Tony McCarroll (percusión), pero poco después se unió Noel Gallagher (guitarrista).
Para junio de 2009, Oasis había vendido más de cincuenta millones de discos en todo el mundo y sus canciones consiguieron estar varias veces entre las primeras más vendidas en el Reino Unido.
Oasis consiguió situarse en el primer lugar en abril de 1995 con "Some Might Say", el primer simple de su segundo álbum.
Entre los galardones que recibieron figuran 15 premios "NME", cinco "Brits", nueve premios "Q" y cuatro "MTV" de Europa.

Amigo que nos visitas en este blog, nos gustaría que nos dieras tu comnetario y opinión de esta nota...

martes, 23 de marzo de 2010

Ecuaciones + notas estridentes, los científicos en el rock and roll


Experimentan fuera del laboratorio y entre sus instrumentos no sólo hay matraces, microscopios o cromatógrafos, sino también guitarras, teclados y amplificadores
 
Llega el ansiado momento del ensayo. Entre marañas de cables y aparatos, los integrantes del equipo revisan cada conexión para asegurarse que el suministro eléctrico está en el voltaje apropiado; que los amplificadores de señales no tienen fallas; que la ventilación del lugar es adecuada y la temperatura no es muy elevada, pues de lo contrario requerirán hidratación suplementaria.




Un secuenciador, una interfase digital, un monitor y un par de lap top cargadas con distintos programas de cómputo ayudan a agilizar la ardua labor que de otra forma tardaría horas. Los integrantes del equipo aguardan impacientes la señal del líder, deslizan los switches de sus instrumentos, encienden las luces y comienzan el experimento.



A diferencia de otros, este ensayo es realmente inédito, pues no busca desentrañar las claves moleculares del ADN ni estudiar la deformación de materiales o los sistemas complejos, sino cautivar a los numerosos curiosos que comienzan a congregarse alrededor del grupo. El bullicioso escenario -literalmente hablando- luce muy distinto al habitual y silencioso rincón del laboratorio.



Viene la primera ovación de los asistentes y los ejecutantes se congratulan al sentir una satisfacción igual o quizás mayor a la que les proporciona publicar un paper en una revista especializada o ganar un premio. Son los científicos rockeros, quienes cerca o lejos de los reflectores demuestran que los estereotipos son sólo eso y que la vida de un investigador, lejos de ser monocromática y aburrida, puede tener tantos matices como una nota musical.



Los ejemplos sobran, con Brian May (ex guitarrista de Queen), Art Garfunkel (cantante del dúo folk Simon & Garfunkel) y Dexter Holland (guitarrista y vocalista de The Offspring) como figuras prominentes. El primero es físico y astrónomo doctorado en el Imperial College de Inglaterra. El segundo posee una maestría en Historia del arte por la Universidad de Columbia, mientras Holland es maestro en Biología molecular por la Universidad del Sur de California.



Pero los científicos mexicanos no “cantan mal las rockeras”. Aquí una muestra -tal vez no representativa, pero sí emblemática- que incluye a expertos muy reconocidos en sus áreas, quienes de vez en cuando dejan a un lado el rigor metodológico y las ecuaciones para soltarse el pelo y alimentar su pasión por el rock and roll. Ellos son Baltasar Mena Iniesta, Gustavo Martínez Mekler, José Franco López y Luis Espinosa Arrubarrena.



Una dosis de Naftalina



Baltasar Mena Iniesta nació en España, pero se naturalizó mexicano. Estudió Ingeniería mecánica en la UNAM, hizo una especialización en Mecánica de fluidos en la Universidad de Tolouse, Francia y obtuvo su maestría y doctorado en la Universidad de Brown, en Rodhe Island (EU). Hoy labora en el Instituto de Ingeniería de la UNAM, donde prosigue sus estudios sobre deformación y flujo de materiales (reología), área en la cual es pionero en el país.



También es pionero del rock, pues formó su primera banda, Los sonámbulos, en 1956 -a los 14 años-, cuando en el país no había estaciones de radio que tocaran este género musical. En la aventura lo acompañó otro científico universitario también guitarrista, Federico Arana, doctor en Biología, pintor, y escritor, autor del libro Guaraches de ante azul, la historia del rock en México.



“Federico Arana y yo hicimos un grupo cuando estudiábamos la preparatoria en el Instituto Luis Vives, en 1956; compramos unas guitarras y comenzamos a practicar, pero todo era de oído, aunque él había estudiado piano. Hacia finales de 1960 grabamos nuestro primer disco con Musart, cuando ya estaba yo en Ingeniería”, rememora Mena, galardonado con el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Tecnología y Diseño en 1997.



Tras esa producción, Mena, también vocalista y quien se dice influido por Gene Vincent, Little Richard y Jerry Lee Lewis, permaneció poco más de un año con Los sonámbulos y al final los dejó. Arana entretanto se unió a The Sinners, que en 1965, poco antes de emigrar a EU en busca del triunfo, acogió en sus filas también a Mena. Partieron y una vez allá decidieron llamarse Tequila.



“Después de terminar la carrera me metí de lleno a la música. Nunca me interesó trabajar como ingeniero ni lo he hecho. Me dediqué a dar clases de inglés y matemáticas en las preparatorias y a tocar rock and roll en los cafés cantantes. Luego (con The sinners) nos fuimos a Los Ángeles con la idea de triunfar; finalmente, por problemas de permisos, tuvimos que regresar a tocar a Tijuana por 10 dólares diarios cada noche”.



Mena dejó a la banda y al terminar su doctorado, en 1975, regresó a la UNAM. Ahí se unió otra vez con Federico Arana, Olaf de la Barreda (ex Canned Heat) y Freddy Armstrong, entre otros, para dar vida a Naftalina, que transitó del blues al rock. Esta agrupación, que ha grabado siete discos y está por lanzar otro bajo el sello PyP, se mantiene tocando hasta hoy: “Los científicos buenos son buenos también en otras cosas: música, literatura o deporte”, dice el ganador del Premio Científico UNESCO 2001.



Banda jurásica



Luis Espinosa Arrubarrena cursó Biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM, pero desde antes de terminar la carrera laboró en el Instituto de Geología, donde se enamoró de esta ciencia y continúo aprendiendo de ella. Luego completó una maestría en Ciencias con especialidad en Paleontología en la Universidad Estatal de California, en EU. Hoy investiga, entre muchas otras cosas, a peces fósiles mexicanos.



“Cuando estudiaba secundaria en el Colegio Tepeyac, en 1966, un amigo me invitó a formar un grupo. Comenzamos en las fiestas, kermes y cafés cantantes y seguimos tocando hasta la preparatoria y la universidad. Pero esa etapa se acabó y cada quien siguió un camino totalmente ajeno al rock y al arte”, recuerda el también director del Museo de Geología de la Máxima Casa de Estudios.



Luego, dice, en 1994 el colegio organizó una fiesta de generación y bajo la iniciativa de Ricardo Dadou, antiguo integrante del grupo Heavy Sound, se decidió relanzarlo, ahora como banda con el nombre Jurassic Band, que hace una doble alusión jocosa a los “dinosaurios”.



“Cuando nos presentamos por primera vez (en la nueva etapa) me subí al escenario con un fémur de dinosaurio; era de fibra de vidrio, porque uno real no lo hubiera podido cargar”, cuenta el vocalista y ocasional guitarrista de la banda “prehistórica”, que llegó a hacer algunas grabaciones profesionales y que actualmente actúa de vez en cuando en bares, fiestas y reuniones presentando material propio y covers de Chicago, su principal influencia.



Para Espinosa esta actividad artística corre paralela con su labor científica, a la cual no podría remplazar por razones prácticas: “En México, si te dedicas al rock tus hijos se mueren de hambre”. Con todo, le ha dado grandes satisfacciones en sus relaciones personales con amigos y familiares. “Les digo a los jurásicos que si aguantamos otros 10 años, entonces sí nos van a pagar muy buena lana porque la música ya va a ser antropológica”, bromea el paleontólogo.



Las plumas atómicas



Gustavo Martínez Mekler tuvo que decidir si estudiaba Música o Física. Finalmente optó por ésta y la cursó en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Luego completó una maestría en Matemáticas y un doctorado en Física en las universidades de Warwick y Manchester (las dos en Inglaterra). Trabaja con física no lineal y sistemas complejos abordando temas interdisciplinarios, en especial de biología teórica. Hoy está adscrito al Instituto de Ciencias Físicas y al Centro de Ciencias de la Complejidad, ambos de la máxima casa de estudios.



El científico, quien sólo había tomado algunas clases de piano, fundó en 1969 junto con algunos amigos, el grupo La comuna, que bajo la influencia de Pink Floyd y Procol Harum hizo exploración musical con piezas de hasta 30 minutos de duración. La agrupación logró cierto reconocimiento al llegar a presentarse en el Palacio de Bellas Artes, la Alameda Central (DF) y la Feria de San Marcos.



“Al principio tocábamos en fiestas para conseguir dinero con qué pagar los instrumentos. Tocábamos música de grupos en inglés como The Rolling Stones, The Beatles o The Who, pero en los conciertos sólo material propio, que poco a poco se fue haciendo más en español”, comenta el físico y ex tecladista.



La comuna fue uno de los ganadores en 1971 del primer concurso pop del gobierno del DF y grabó con Peerless un sencillo de título homónimo con cuatro canciones. “Nos ofrecieron aparecer seis veces seguidas en el horario estelar de Siempre en domingo (programa de variedades que transmitió Televisa de 1969 a 1998). Les dijimos que ni muertos nos iban a ver platicando con Raúl Velasco. A la semana siguiente nos rescindieron el contrato y el disco se retiró”, recuerda el doctor Martínez Mekler.



La banda se desintegró en 1975 y a ello siguió un prolongado periodo de silencio. En 1981, junto con los ex integrantes de La comuna, el poeta Alberto Blanco y el bioquímico Alberto Darszon y con el apoyo de los también poetas Jorge González de León y Luis Cortés Bargalló, se fundó otra agrupación: Las plumas atómicas, en alusión a que los integrantes eran literatos y científicos. Su última aparición formal fue en 1985 y luego han tenido reuniones esporádicas.



“En la música hay una parte de comunión, de compartir emociones; eso también se da en la ciencia, aunque con menor intensidad. Las dos son actividades creativas: después de mucho tiempo de darle vueltas a algo, de repente cuaja una idea y las piezas entran en su lugar. Hay esquemas y reglas, pero a veces se rompen. Se encierra uno cinco horas y sale como en otro espacio, renovado pero al mismo tiempo agotado”.

Fuente:

http://www.eluniversal.com.mx/cultura/62621.html